Una vez leí la siguiente gran frase: “A veces un paso atrás es la mejor forma para poder avanzar”. Y cuanta razón tiene, y más en el mundo futbolístico, que es el nuestro.
El ser humano es impaciente por naturaleza, quiere conseguir los objetivos de una forma rápida y eficaz, y muchas veces no es posible. Hay caminos que son demasiado duros si no estamos preparados y a lo mejor la mejor solución para conseguir llegar al objetivo es encontrar un camino más largo pero mucho más asequible, acorde a nuestro nivel. Pongamos un ejemplo:
Una pareja de excursionistas está realizando senderismo por en medio del Amazonas. Uno de ellos, el A (por distinguirlo de alguna manera), es un excelente atleta, excursiones, escalador, nadador… y el otro, el B, es un tipo menos preparado, ya que está empezando en el mundo del excursionismo. Ambos son capaces de caminar y caminar cientos de kilómetros seguidos sin pendiente, pero surge un problema: el camino se divide en dos. A la izquierda encontramos un camino repleto de peligros y adversidades: como montañas, árboles, pantanos… y a la derecha un camino muchísimo más largo pero totalmente llano. Entonces aquí surge el gran debate ya que el A, totalmente preparado para superar cualquier adversidad, decide escoger el camino pantanoso y peligroso porque sabe que es capaz de superar cualquier percance que le imponga la selva. Pero ¿Y qué pasa con el B? ¿Qué debe hacer? Tenemos dos vías:
Vía 1-Haciendo uso de su valor y autoconfianza, provocada más por lo que la gente le hace creer erróneamente algo que no es, sigue a su compañero hasta que en una de las adversidades que la selva pone ante él es incapaz de superarla y fallece en el fallido intento.
Vía 2- Haciendo uso de su valor y siendo consciente de lo que es capaz, ya que ha sido siempre bien aconsejado por sus familiares y amigos, recapacita y decide dar dos pasitos hacia atrás, emprender el camino llano y avanzar. De esta forma camina muchísimo más pero por un camino acorde a su nivel de preparación.
En ambas vías el A llega sin ningún problema al objetivo a la hora prevista en un principio, pero en cambio, B, en la primera vía no ha podido hacer nada más que caer en el olvido. Por otra parte, en la segunda vía, B, llega algo más tarde que A pero consigue también su objetivo.
Debemos ser conscientes de lo que somos capaces a la misma vez de saber que estamos siendo bien aconsejados. Un paso atrás muchas veces nos permite avanzar y otras coger algo de distancia para efectuar un salto más largo del que hubiésemos hecho sin ella. No todo el mundo tiene las mismas cualidades y cada uno debe saber moverse con las suyas mismas de la manera que lo lleve lo más lejos posible.
Recordad: Un paso atrás, a veces, es la mejor forma de avazar.
< .Podemos hacerlo mejor pero no prometemos nada. >
jueves, 30 de julio de 2009
Un paso atrás...
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